En otro de los paneles centrales del foro, el subsecretario de Recursos Acuáticos y Pesca de la Nación, Juan Antonio López Cazorla, expuso sobre el rol del Estado en el combate contra la pesca ilegal, no declarada y no reglamentada.
El funcionario buscó llevar tranquilidad respecto a la presencia de flotas extranjeras en aguas nacionales y aseguró que no se registran incursiones dentro de la Zona Económica Exclusiva argentina gracias al trabajo coordinado entre la autoridad pesquera, la Armada, la Prefectura y la Cancillería.
Sin embargo, López Cazorla advirtió que la pesca ilegal representa una competencia desleal para los productos argentinos en los mercados internacionales, ya que esas capturas terminan comercializándose en los mismos destinos que la producción nacional.
Durante su presentación también repasó las herramientas del sistema integrado de control pesquero y destacó nuevas medidas regulatorias, entre ellas la disposición que fija velocidades mínimas de navegación para buques extranjeros que transitan por la Zona Económica Exclusiva, lo que permite detectar posibles maniobras de pesca ilegal.
Reclamo empresario por políticas federales y mayor comprensión del sector
Uno de los debates más intensos del encuentro se dio en el panel “Tejiendo redes: debate sobre el futuro de la pesca y sus desafíos”, donde representantes de cámaras empresarias analizaron la situación actual de la industria.
Los participantes coincidieron en la necesidad de superar los regionalismos y avanzar hacia una visión federal de la actividad pesquera, ya que las empresas y las cadenas comerciales operan de manera integrada entre la Patagonia y la provincia de Buenos Aires.
Durante el intercambio también se cuestionó la percepción política y social de que al sector “le va bien”, ya que la realidad de la actividad depende de múltiples variables como los precios internacionales, los niveles de captura, los costos operativos y las características de cada pesquería.
En ese sentido, los referentes empresariales plantearon la importancia de mejorar la comunicación del sector para que la sociedad y la dirigencia política comprendan con mayor claridad el impacto económico y social de la industria pesquera.
Cuotificación del langostino: un debate que gana terreno
Otro de los ejes centrales del foro fue la discusión sobre la implementación de un sistema de cuotificación para la pesquería de langostino.
El director de Control y Fiscalización Pesquera de la Nación, Arturo Idoyaga Molina, afirmó que avanzar hacia este esquema no es una opción sino un mandato establecido por la legislación vigente.
Según explicó el funcionario, actualmente se trabaja en el análisis de bases de datos que abarcan más de treinta años de actividad para determinar qué embarcaciones podrán participar en el futuro sistema de asignación de cuotas.
Desde el ámbito científico, el investigador del Instituto Nacional de Investigación y Desarrollo Pesquero (INIDEP), Otto Wöhler, señaló que existen las herramientas biológicas necesarias para avanzar con este modelo de administración del recurso.
A su vez, desde el sector empresario, Damián Santos sostuvo que existe consenso mayoritario en la industria para avanzar en la cuotificación, con el objetivo de equilibrar la sustentabilidad biológica del recurso con la rentabilidad económica de la actividad.
Un sector que busca reglas claras para el futuro
A lo largo de las distintas exposiciones, el Foro PescAR dejó en evidencia tanto el potencial como las tensiones que atraviesa la pesca argentina.
La necesidad de mejorar la competitividad, fortalecer los controles contra la pesca ilegal, construir políticas federales de largo plazo y avanzar en nuevos esquemas de administración de los recursos aparecen como algunos de los desafíos centrales para garantizar el desarrollo sostenible de una de las industrias estratégicas del país.
De Proa
